Un dia sentí un sentimiento desconocido en mi corazón, algo que ya había sentido otra vez pero que no me dejó un bonito recuerdo. Al principio estaba extraña, ¿y si me estaba equivocando? Yo creo que no. El roce que habíamos tenido era totalmente diferente a lo que yo había pasado. Era una persona especial, original, de esas que no se encuentran habitualmente en la sociedad. Un impacto positivo que entró en mi corazón y no quiere salir. Esos ojos que hipnotizan, que dicen algo en su rostro; me quedaría mirándolos todo el día sin parar ni un solo minuto; descifrar lo que me quieren decir, si dicen lo mismo que yo quiero que digan.
Poco a poco le fui conociendo más y más, la confianza progresaba y mi estado de ánimo cerca de él era excelente. Ya no quería irme de su lado, era como si estando con él se fueran todos mis problemas y solo tener conciencia para observarle. Cada día ponía un ladrillo en mi corazón con el propósito de proporcionarse un hogar en un rinconcito. Ahora si que no puedo dar marcha atrás, te quedaste ahíñ y no quieres irte.
Sueño y pienso como sería nuestro primer beso, el segundo, el tercero, el vigesimo séptimo... nuestras caricias, nuestros abrazos, nuestras aventuras y experiencias. Sueñoque te tengo a mi lado, que solo eres mío, el que piensa en mí, el que me quiere y el que sin mi no puede vivir (que quede claro que no soy posesiva eh!?) Que lindo seria compartir esa vida contigo mi cielo.
No soy bonita ni inteligente, solo te pido que algun dia me quieras como te quiero yo hoy. No tengo prisa,m tiempo al tiempo... Enganchas demasiado, cada dia me cuesta mas irme cuando te despides de mi.
"las dos famosas palabras se dicen y se demuestran"

Pues díselas tú nena, igual espera él de tí lo mismo...
Q asco de amores no correspondidos. Ahora que si no se corresponden por algo será, quizá porque no valen tanto la pena como nos llegamos a imaginar.
Un saludo